La Importancia de la Comunicación Familiar

La buena comunicación familiar es tan indispensable como el alimento. Porque una buena comunicación con quienes nos rodean constituye una buena base para la vida en armonía, es una de las claves para un adecuado desarrollo intelectual y emocional, y el principal instrumento para el aprendizaje.

La gran responsabilidad de los adultos es ayudar a los niños, desde su nacimiento, a construir una buena modalidad comunicativa.

¿En que consiste?
Básicamente en saber escuchar con atención e interés y poder expresarse con libertad, en un clima libre de tensiones, sin temor a la censura o a la burla.

Para construir esta comunicación los primeros 5 años son cruciales: en ellos se siembra para el futuro, pues se va armando la estructura de la personalidad.

Explica la Psicoanalista Sella Maris Rivadero, “... en los preescolares, la comunicación es el primer dominio del lenguaje para hacerse entender, para que otros puedan decodificar que es lo que quieren e integrarse al mundo simbólico que regla el intercambio entre personas...”. Asimismo la Dra. Natalia Regatky expresa; “... cuando esto no se da, los riesgos a corto plazo son el aislamiento, la agresividad y la disminución de la autoestima. Y a largo plazo, la alteración en su calidad de vida, problemas de conducta y aprendizaje y el desarrollo de enfermedades emocionales...”

Lograr una buena comunicación en la familia no es tan sencilla. Pero vale la pena el esfuerzo, por que tiene premio: CHICOS Y GRANDES MAS SANOS Y FELICES.

Fuente: Guia para Padres - Genios

Hijo Unico - Mitos y Verdades

Se suele decir que los hijos únicos son egocéntricos, egoístas, caprichosos... Por otro lado, se destaca que son muy inteligentes, que tienen mucha imaginación, un mundo interno muy rico, que a veces parecen adultos...

Estas son descripciones generales. Pero un hijo, ante todo, es un ser humano único; en este sentido, todo hijo es único; cuya mayor virtud será poder desarrollar sus capacidades singulares, las cuales se convertirán luego en su mayor aporte a nuestra comunidad.

La primera consecuencia evidente es que el interés, el afecto, la expectación, las miradas de toda la familia se centran en ese único integrante: el hijo. Esto por un lado es una ventaja con respecto a los chicos que tiene hermanos, ya que estos deben conformarse solo con una porción de la atención y el cuidado de sus padres, abuelos y demás familiares y allegados. Pero también puede ser un factor negativo, cuando el ser único se torna un lugar de exceso de proyecciones y de expectativas de los adultos, pero se transforma para el niño en un lugar de presión, de sobre-exigencia, o en otr4os casos, de exceso de cuidado, vigilancia o sobreprotección, todos elementos que tienden al ahogo subjetivo.

Algunas sugerencias son, evitar sobreprotegerlos en exceso, para no trasmitirles nuestros temores y miedos, ni depositar en ellos todas nuestras expectativas y deseos no logrados. Y también, buscar situaciones donde el niño pueda compartir desde pequeño con otros chicos de su edad. Un punto mas es acompañarlo en su crecimiento pero siempre respetando su propio proceso de individuación creativa.

Fuente: Oscar Zelis, psicólogo y psicoanalista.