Gripe, típica enfermedad de invierno.



La gripe es una infección respiratória altamente contagiosa, que presenta síntomas como:
  • fiebre
  • escalofríos
  • dolor de cabeza
  • dolores musculares
  • mareo
  • pérdida de apetito
  • cansancio
  • tos
  • dolor de garganta
  • moqueo nasal
  • náuseas o vómitos
  • debilidad
  • infección de oído
  • diarrea
La gripe aparece en casos aislados o en forma de brotes que pueden llegar a epidemias principalmente en épocas de invierno. El período de incubación es de entre 1 a 3 días. En niños pequeños es frecuente encontrar complicaciones como la Otitis media aguda, y la Bronquitis.
Cuando un bebé contrae la gripe, puede dar la sensación de que, de repente, parece encontrarse mal o que "no tienes buen aspecto".

Es una enfermedad viral producida por el virus Influenza. Periódicamente aparecen nuevos tipos de virus, por lo que es difícil su prevención. Afecta gravemente a ancianos, niños, o personas que padezcan de asma, cardiopatías, desnutrición, trastornos de la inmunidad, diabetes, etc. Personas con este cuadro clínico deben visitar al médico antes del invierno para que le apliquen, caso sea necesario, la vacuna antigripal.

¿Cuánto dura la gripe?

Al cabo de 5 días, la fiebre y otros síntomas suelen desparecer, pero pueden persistir la tos y la debilidad. Todos los síntomas suelen desaparecer en un plazo de una o dos semanas. De todos modos, es importante tomarse la gripe en serio, porque puede evolucionar a una neumonía y a otras complicaciones que pueden poner en peligro la vida, sobre todo cuando afecta a bebés, ancianos y personas con problemas de salud crónicos.



Tratamiento

Para la fiebre no es necesario el uso de antibióticos. Los antitérmicos son suficientes. Los antibióticos solo serán recetados por el médico en el caso de que la fiebre se prolongue a mas de 3 días. El tratamiento de la gripe consiste en el adecuado manejo de los síntomas con el uso de nebulizadores para la desobstrucción de las vías respiratorias altas (cuando el médico vea necesario), el reposo del paciente, y la contínua ingestión de líquidos.

La Importancia de la Expresión Artística en los niños


El arte es considerado como una actividad plenamente humana, como una manifestación cultural en la que los hombres expresan y comunican a través de distintos medios y formas su riqueza interior, es un espacio en el que la sensibilidad es el elemento imprescindible para el encuentro consigo mismo y con los demás.

En el ámbito educativo estas ideas cobran vida en la llamada "Educación Artística", pilar en la formación integral del alumno y en la que se conjugan elementos como lo emocional, lo afectivo, lo sensorial y lo intelectual; todos ellos intervienen en el desarrollo de distintas capacidades entre las que destaca la creatividad. Ésta a su vez se manifiesta a través de distintas actividades, una de ellas y de gran relevancia en el presente trabajo, es el dibujo: la representación gráfica a la que todos en algún momento de nuestra vida (en particular durante la infancia) recurrimos y que formó parte de nuestro ser y hacer.
El dibujo resulta ser uno de los recursos más empleados por los niños para expresarse; a través de él plasman lo mismo sus fantasías que sus miedos.

La expresión artística, que sea el dibujo, la cerámica, la danza, la música, el teatro o los juegos de rol, permite de crear, inventar, imaginar. Es un medio para expresar lo que se lleva dentro, de afirmar la propia identidad y de tomar iniciativas; es una fuente desarrollo personal y social. El niño expresa lo que a veces no sabe decir. Exorciza la angustia de experiencias muchas veces traumáticas.

SIGNIFICADO DEL COLOR

Durante la etapa de los primeros ensayos de representación, se despierta más interés y entusiasmo a través de la relación entre el color elegido para pintar un objeto y el objeto representado, así pues, un hombre puede ser rojo, azul, verde o amarillo, según como hayan impresionado los colores al niño.
Las razones para que un niño preescolar seleccione un color particular para un determinado objeto, son diversas, cabe señalar: el estado emocional del niño en ese momento, la disponibilidad de la gama de colores, otras son de naturaleza puramente mecánica, es decir, puede ser que el color elegido sea más espeso y se corra menos, o que el pincel del color elegido tenga el mango más largo, o que el crayón elegido sea más grande o más pequeño, etc.

El uso del color a esta edad es una experiencia cautivante.Aunque el niño no desee establecer una determinada relación exacta del color, puede disfrutar y generalmente lo hace, usando el color a su gusto.Es evidente que si se le critica a un niño el uso del color o se le indica cuál es el color correcto para tal o cual dibujo, se estará interfiriendo con su expresión.Hay que otorgarle al niño amplia oportunidad para que descubra sus propias relaciones con el color, pues sólo a través de una continua experimentación establecerá una correspondencia entre sus propias reacciones afectivas frente al color y la organización armónica de éste en su dibujo.

SIGNIFICADO DEL ESPACIO

Los dibujos de un niño en el primer nivel de la representación señalan un concepto de espacio muy diferente del que tiene un adulto.A primera vista, los objetos en el espacio tienden a estar en un orden un tanto caprichoso.No obstante, una observación más cuidadosa demuestra que el niño concibe el espacio como aquello que lo rodea.Es decir, los objetos aparecerán arriba, abajo o uno junto a otro, en la forma en que el niño los comprende, lo concibe como relacionado primordialmente consigo mismo y su propio cuerpo.

El dibujo para un niño es mucho más que un ejercicio agradable, es el medio gracias al cual desarrolla relaciones y concreta pensamientos vagos que pueden ser importantes para él. El dibujo se convierte en sí mismo en una experiencia de aprendizaje.

MOTIVACIÓN ARTÍSTICA

Toda motivación artística debe estimular el pensamiento, los sentimientos y la percepción del niño. Para que sea exitosa, la motivación debe hacer de la experiencia artística mucho más que una simple actividad, debe estimular en el niño la toma de conciencia de su ambiente y hacerle sentir que la actividad artística es extremadamente vital y más importante que cualquier otra cosa.También el maestro debe sentir que ésa es una actividad importante y él mismo debe ser una parte de la motivación e identificarse con ella.Cada tema de la motivación debe, por lo tanto, utilizar primero el dónde y el cuándo, luego el qué y por último el cómo.

Fuente: EducacionInicial.com y Textos de kidlink.org

La Importancia de la Disciplina para La Felicidad de los niños


Los niños son mucho más felices si nosotros como papas sabemos ponerles límites sanos y justos.
Cuando el niño no encuentra esos limites, en el hogar principalmente, comienza a dispara su conducta en diversas direcciones, y empezamos a ver malas conductas desde las mas leves como algunos caprichos en los mas chicos hasta mas graves y peligrosas en los mas grandecitos, sobre todo si nunca se ha tenido que cumplir reglas en la casa, e insisto en que deben ser reglas justas, sanas y claras para ellos.
Esas malas conductas, no son ni mas ni menos, que la búsqueda de esos limites. Los buenos límites les permiten a los pequeños sentirse seguros y contenidos.

Cuando queremos poner límites y disciplinar a nuestros hijos nos falta habilidad para hacerlo. Hablamos demasiado, exageramos en la emoción, y en muchos casos, nos equivocamos en nuestra forma de expresar con claridad y con demasiada autoridad.


Segun el Autor Charles E. Schaefer, Ph.D., profesor de psicologÍa y director del Centro de Servicios Psicológicos en la Universidad de Fairleigh Dickinson. Cuando necesitamos decir a nuestros hijos que deben hacer algo y "ahora" (recoger los juguetes, irse a la cama, etc.), debemos tener en cuenta algunos consejos básicos:


Debemos tener objetividad
Es frecuente oír de nosotros mismos y de otros padres expresiones como "Pórtate bien", "Sé bueno", o "no hagas eso" Las expresiones significan diferentes cosas para diferentes personas. Nuestros hijos nos entenderán mejor si hacemos nuestras normas de una forma más concreta. Un límite bien especificado dice a un niño exactamente lo que debe estar hecho. "Habla bajito en una biblioteca "; "Da de comer al perro ahora": "Agarra mi mano para cruzar la calle". Esta es una forma que puede aumentar substancialmente la relación de complicidad de su hijo.


Ofrezca opciones
En muchos casos podemos dar a nuestros hijos una oportunidad limitada de decidir como cumplir sus "órdenes". La libertad de oportunidad hace que un niño sienta una sensación de poder y control, reduciendo las resistencias. Por ejemplo: "Es la hora del baño. ¿Lo quieres tomar con la ducha o en la bañera llena?"; "Es la hora de vestirse. ¿Quieres elegir un traje, o lo hago yo? Esta es una forma más fácil y rápida de decir a un niño exactamente lo que hacer.


Sean firmes
En cuestiones realmente importantes, cuando existe una resistencia a la obediencia, nosotros necesitamos aplicar el límite con firmeza. Un límite firme dice a un niño que él debe parar con dicho comportamiento y obedecer a tus deseos inmediatamente. Por ejemplo: "Vayas a su habitación ahora" o "¡Pare!, los juguetes no son para tirar". Los límites firmes son mejor aplicados con una voz segura, sin gritos, y una seria mirada en el rostro. Los límites más suaves suponen que el niño tiene una opción de obedecer o no. Ejemplos de ligeros límites: "¿Porqué no lleva tus juguetes fuera de aquí?"; "Debes hacer las tareas de la escuela ahora"; " Venga a casa ahora, ¿vale?" e "Yo realmente deseo que te limpies". Esos límites son apropiados para momentos cuando se quiere que el niño actúe en un cierto camino. De cualquier modo, para esas pocas obligaciones "debe estar hecho", serás mejor cómplice de su hijo si les aplica un firme comando. La firmeza está entre lo ligero y lo autoritario.


Acentúa lo positivo
Los niños son más receptivos en "hacer" a lo que les ordenan. Directivas cómo el "no" o "pare" dicen a un niño que es inaceptable pero no explica qué comportamiento le gustaría en cambio. En general, es mejor decir a un niño lo que debe hacer ("Habla bajo") antes de lo que no debe hacer ("No grite"). Padres autoritarios dan más órdenes "no", mientras los demás están propensos a aplicar el orden con el "hacer".


Se mantengan al margen
Cuándo decimos "quiero que te vayas a la cama ahora mismo", estamos creando una lucha de poder personal con nuestros hijos. Una buena estrategia es hacer constar la regla de una forma impersonal. Por ejemplo: "Son las 8, hora de acostarse" y le enseña el reloj. En este caso, algunos conflictos y sentimientos estarán entre el niño y el reloj.


Explica el porqué
Cuando una persona entiende el motivo de una regla, como una forma de prevenir situaciones peligrosas para sí mismo y para otros, se sentirá mas animado a obedecerla. De este modo, lo mejor cuando se aplica un límite, es explicar al niño el porqué tiene que obedecer. Entendiendo la razón para el orden ayuda a los niños a que desarrollen valores internos de conducta o comportamiento- una conciencia. Antes de dar una larga explicación que puede distraer a los niños, manifieste la razón en pocas palabras. Por ejemplo: "No muerdas a las personas. Eso les hará daño"; "Si tiras los juguetes de otros niños, ellos se sentirán tristes porque les gustaría jugar aún con ellos".


Sugiera una alternativa
Siempre que apliques un límite al comportamiento de un niño, intente indicar una alternativa aceptable. Por hacerlo sonará menos negativo y su hijo se sentirá menos desaventajado. De este modo, te empeñas en decir "no sé si te gustaría mi pintalabios, pero eso es para los labios y no para jugar. Aquí tienes un lápiz y papel en cambio". Otro ejemplo sería decir "No te puedo dar un caramelo antes de la cena, pero te puedo dar un helado de chocolate después". Por ofrecerle alternativas, le estás enseñando que sus sentimientos y deseos son aceptables. Este es un camino de expresión más correcto.


Sea seriamente consistente
Una regla puntual para una efectiva puesta del límite es evitar una regla repetitiva. Una rutina flexible (acostarse a las 8 una noche, a las 8 y media en la próxima, y a las 9 en otra noche) invita a una resistencia y se torna imposible de cumplir. Rutinas y reglas importantes en la familia deberían ser efectivas día tras día, aunque estés cansado o indispuesto. Si das a tu hijo la oportunidad de dar vueltas a sus reglas, ellos seguramente intentarán resistir.


Desaprueba la conducta, no el niño
Es necesario que dejemos claro para nuestros hijos que nuestra desaprobación está relacionada a su comportamiento y no directamente a ellos. No les estamos rechazando. Lejos de decir "Niño malo" (desaprobación del niño). Deberíamos decir "No muerdas" (desaprobación de la conducta). En lugar de decir "realmente no puedo controlarte cuando actúas de esta forma", deberíamos decir, "Estas latas no están para tirar. Deben quedar en el estante del almacén".


Controla las emociones
Los investigadores señalan que cuando los padres están muy enojados castigan más seriamente y son más propensos a ser verbalmente y/o físicamente abusivos a sus niños. Hay épocas en que necesitamos llevar con más calma, y contar hasta diez antes de reaccionar. La disciplina es básicamente enseñar al niño cómo debe comportarse. No se puede enseñar con eficacia si usted es extremamente emocional. Delante de un mal comportamiento, lo mejor es llevar un minuto de calma uno mismo, y después preguntar con calma, "¿que sucedió aquí?". Todos los niños necesitan que sus padres establezcan las guías de consulta para el comportamiento aceptable. Cuanto más expertos hacemos en fijar los límites, mayor es la cooperación que recibiremos de nuestros niños y menor la necesidad de aplicar consecuencias desagradables para que se cumplan los límites. El resultado es una atmósfera casera más agradable para los padres y los hijos.
Fuente: GuiaInfantin.com
Que esto nos sirva de guía. Suerte.